A nivel personal, venía de una lesión derivada de un traspiés tras una de las mejores épocas a nivel competitivo que he tenido. Me demostró y aprendí (a la fuerza) cómo estás ahí y luego desapareces. Pero sobretodo aprendí que lo importante no es estar ahí, entre la gente; sino aquí, conmigo y con los míos.
Francesc aún dormía... |
Allí, medio entumecidos, esperamos la salida.
El ambientazo espectacular, indescriptible. El Kilian, Hernando, Fosberg, Frost, Boix y Tortosa esperando en línea de salida!!
Dan el pistoletazo y aquello era una escampà, tipo los ñus cruzando el fangoso río, maricón el último y apáñese quien pueda. Una locura. Eso sí, precioso ver tanta lucecita, en zigzag, dejándose las pezuñas en la tierra volcánica.
Yo, como iba corta de entrenes, la lengua la llevaba fuera y Francesc no hacía más que tirar y tirar. Hubo un momento que pensé en dejarle ir y que cada uno hiciera su carrera, pero me pareció mejor intentar aguantarle el ritmo y ver hasta dónde podíamos ir juntos. Nuestra idea (al menos la mía, era llegar juntos hasta el Km 50, el Roque de Los Muchachos donde se esperaba lo más duro en cuanto a calor y condiciones). Así que apreté los dientes y con muy mala leche, lo seguí.
Con toda la ropa que llevábamos encima... |
Aquello era un resbalarse contínuo, un empujarnos entre todos y un querer y no poder. Cosa más pesada y enfarragosa no he visto, qué martirio!!! Arena, viento, los ojos y la boca resecos, venga a sudar con la humedad que hacía, das un paso y retrocedes medio. Vamos, un primor. Y así son los primeros 6 km hasta llegar a Los Canarios, donde se hizo de día. Allí reviscolas pues el ambiente es tremendo. Muchísima gente animando. Primer avituallamiento.
Salimos del pueblo y seguimos subiendo, cómo no. Ahora el paisaje cambia completamente, entramos en zona de pinar entre arenas, poco denso, pies con portes muy aparasolados y ocupando todo el espacio posible. El rojizo del sol marca unas sombras bien bonitas mientras no dejamos de sudar. Aquí Francesc sigue tirando, pero yo voy algo más cómoda. Iremos por el km 12 y nos encontramos otro avituallamiento. Bebo y como, que falta me va a hacer.
Ahora bajamos un poco para tocar una de las zonas que recuerdo más bonitas, aquí disfruto un poco y así así llegamos al km 24, El Pilar. Llevamos unas 4 horas de carrera.
Ufffff, que subidón. Hay miles de personas y aquí comienza la maratón, que nos acompañará hasta Tazacorte, nuestro km 68. El avituallamiento está repleto de cosas, así que echamos mano de todo.
Antes del Roque, al que aún nos queda subir, hay otro avituallamiento donde me como un bocata porque ya no puedo más. Los km se hacen eteeeeernos, no cunden. En la última subida hasta coronar hay un zigzag, allí voy abriendo un grupito en el que vamos todos juntos y a la marcheta. Parece una procesión: doy cinco pasos y me paro a respirar, pero nadie me adelanta, se paran todos, jajaja. Aquí a más de uno le entra un jamacuco y viene los de asistencia sanitaria cagando leches. Las pulsaciones van locas, a toda pastilla. Menudo golpetazo de calor nos está pegando.
Cinco pasos más y otra paradita. Si hace falta me siento o me apoyo en alguna piedra, pero éstas arden! Así llegamos al avituallamiento que es una carpa con bancos, mesas y sillas. A la sombra!!!!! Allí también hay ducha. BIEN!!!!
Hemos llegado hasta aquí. Llevamos unas 9 horas. Ahora sea como sea hay que terminar. Nos quedan 18 km de bajada contínua, desde los 2400 hasta los 0 m y otros 6 km de subida hasta los Llanos de Aridane.

La bajada es muy muy bonita. Primero dejas atrás una zona de arena, aún por la cresta de la Caldera. Poco a poco comienzan los árboles entre los que se va sucediendo la senda, sin perder la cresta de bajada al mar. Vamos pasando por diferentes estratos de vegetación y llegamos a La Torre del Time, último avituallamiento antes del Puerto de Tazacorte. Allí me vuelvo a duchar, es de las cosas que más agradezco hoy. Me hincho a sandía y melón, cargo bien la mochila con agua y sigo. Al poco entablo conversación con Carlos, un palmero que me dice que poco a poco llegaremos, que vaya con él (no sabe lo que hace) que las ha hecho todas. Mamma mia!!!
Las caras de calavera son geniales... |
Así pues, en buena compañía y poc a poc, cruzamos carretera, invernaderos de plataneras y llegamos hasta la empedrada e impresionante bajada hasta el puerto. Es uno de los momento más emocionantes de la carrera, allí hay muchísima gente y la bajada es vertiginosa. Los pies ya no me responden y menos mal que llevo los bastones.
Llegamos juntos al Puerto, de Francesc no hay ni rastro. Como algo, pero no mucho. Lo único que tengo es sed.
Seguimos. La salida para continuar da unas fuerzas tremendas, pues solo queda una subida de unos 400m y 6 km que la pillo con unas ganas tremendas. Mucha gente, aunque parezca imposible, se retira en Tazacorte dado que han hecho una bajada tan fuerte y continuada que no pueden andar ni moverse, se les acalambran las piernas y fastidian toda la carrera. Por lo visto se producen muchos abandonos aquí. Mi caso no es, porque la bajada me ha servido para recuperar las piernas y el estado en general ya que ha sido andando.
Con Carlos, finisher de todas las ediciones ... un abrazo!! |
A Carlos vienen a a compañarlo unos amigos, así que cruzamos juntos el lecho del río y empieza la subida. Qué fea!
Yo voy como una moto, jeje. Me encuentro fresca fresca, así que con garbo y alegría tiro palante. Le digo a Carlos que nos veremos en meta. Llego arriba, corono, solo quedan un par de km por el pueblo, callejeando, sin saber en qué vuelta de la esquina me voy a encontrar el arco de meta.
La sensación de ver que llego, que he terminado algo que creía imposible tanto por la lesión como por las características de la prueba ... me dan ganas de correr, de correr como si no hubiera un mañana. Así que paso trotando por las calles, la gente animando, el ambiente es de los más acogedores que he visto nunca.
En honor al Pastor, com no! |
Busco a Francesc porque ese es otro de los mejores momentos, contarnos, abrazarnos y ser capaces de transmitir lo mismo. Al final, a través del teléfono, porque aquello es una locura de corredores, nos encontramos. Jajajaja, nos miramos, damos lástima, parecemos dos calaveras andantes.
Buscamos las bolsas, comemos una paella horrorosa que nos sabe a gloria y nos largamos a casa a ducharnos y a descansar, que nos lo hemos ganado.
Mis segundos de gloria, minuto 24:00:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/atletismo/carreras-ultrafondo-transvulcania-2014/2576394/
Y así, sin más, al día siguiente volvimos a Tazacorte a pegarnos un homenaje de pescaito frito!!!
![]() |
Las paticas marranicas!! |